En esta nueva entrada de nuestro Blog, vamos a continuar con el tema de los “agregadores de artistas”, profundizando un poco más en ciertos aspectos que consideramos relevantes como la Autoría Canciones, por ser más controvertidos o desconocidos por el usuario medio de estas plataformas.

1- Condiciones Generales de Contratación (Ley 7/1998, de 13 de abril)

En primer lugar, hemos de saber que cuando solicitamos los servicios de una de estas compañías, estamos firmando un contrato. Nos estamos comprometiendo a ceder ciertos derechos y cumplir determinadas obligaciones.

La particularidad reside en que en estos casos las cláusulas del contrato vienen impuestas por una parte, que es la Agregadora, no hay negociación ni pacto posible; las condiciones son las mismas para todo usuario que quiera contratar sus servicios.

Tenemos por tanto que leer bien qué estamos cediendo y a cambio de qué.

En algunos casos puede ser difícil encontrar estas condiciones, cuya lectura debería facilitarse y hacerse obligatoria antes de crear la cuenta de usuario en la página correspondiente.

La ley prevé que “no se entenderán incorporadas al contrato entre las partes, aquellas que el adherente no haya tenido oportunidad real de conocer de manera completa al tiempo de la celebración del contrato… tampoco aquellas que sean ilegibles, ambiguas, oscuras o incomprensibles”.

Otro de los problemas de estas condiciones es que en muchas ocasiones están redactadas según legislación extranjera, ya que la mayoría de agregadores operan desde cierto país pero ofrecen sus servicios en todos los rincones del planeta.

Los derechos no tienen por qué ser los mismos en el país de origen del artista contratante que los previstos en el país desde el que opera la agregadora.

No obstante, la ley prevé que “se aplicará la ley española a los contratos sometidos a legislación extranjera cuando el adherente haya emitido su declaración negocial en territorio español y tenga en éste su residencia habitual…”.

Si entendemos que la declaración negocial, pese a prestarse a través de internet, se realiza o emite desde territorio español, la legislación aplicable en materia contractual será la española.

En cuanto al contenido del contrato, “… se considerarán nulas de pleno derecho las condiciones generales que contradigan en perjuicio del adherente lo dispuesto en esta Ley o en cualquier otra norma imperativa o prohibitiva…”.

Por ende, por mucho que se firmen, no se considerará válida ninguna cláusula que vaya en contra de cualquiera de los derechos reconocidos por la Ley Española en sus normas imperativas, como son las normas relativas a Derechos de Propiedad Intelectual.

2- Tribunales competentes:

El hecho de que las Agregadoras tengan residencia en el extranjero, va a dificultar los trámites en caso de que haya algún tipo de conflicto o desavenencia entre las partes.

La solución más fácil en estos casos suele ser la de establecer una cláusula en la que las partes se sometan a un determinado foro (determinados tribunales) para cualquier disputa.

El problema aquí es que estas compañías prevén esa cláusula, pero al tratarse de cláusulas generales, dicha cláusula no puede ser negociada; viene impuesta. Si aceptamos, nos tenemos que someter a los tribunales del lugar que ellos decidan, que van a ser probablemente los de su país, por comodidad y conveniencia.

Esto va a suponer un gran obstáculo para cualquier cliente que quiera reclamar contra la compañía, y por ello ha de tenerse en cuenta. Podemos considerar que se trate de una “cláusula abusiva”, que en todo caso sería nula según lo dispuesto en la normativa que regula las condiciones generales de contratación, pero esto es discutible y habría que probarlo ante un tribunal.

Por lo que podemos hacernos a la idea de que cualquier reclamación judicial va a ser complicada, y a no ser que se trate de una buena suma en juego, lo más sensato será terminar unilateralmente con la relación contractual.

3- Cesión de Derechos:

Aunque en los rótulos y textos de sus webs nos indique que conservaremos todos nuestros derechos, esto no es completamente cierto. En primer lugar, hemos de saber que los derechos de PI nunca se pierden; su propia naturaleza lo impide. Estos derechos nos son susceptibles de venta, tan sólo de cesión o licencia.

Además, su cesión ha de ser por un tiempo y un territorio determinado. No obstante, cualquiera que no sea el titular necesita una autorización para el uso de las obras protegidas, y esto no excluye a las Agregadoras.

De lo contrario ellas no podrían firmar con ninguna de las plataformas de distribución online, ya que no estarían autorizados para ello por el titular. Otra cosa sería decir que se ceden los derechos, pero conservando el 100% de los ingresos que generen.

Esto se acercaría más a la realidad, pero tampoco es así con todas las Agregadoras; algunas de ellas retienen un 20% o 30% de los royalties. Otras en cambio, por ejemplo: EMUBANDS o CD BABY, no retienen ningún porcentaje, nos remiten el 100% de los ingresos que genere nuestra música.

Ahora bien, eso tampoco quiere decir que conservemos el 100%, ya que en la relación existente entre “agregadora y plataforma online” existe también un contrato y una cesión, en el cual la plataforma va a retener siempre un porcentaje, que podría oscilar también entre un 20% o 30%. Es por ello que nunca vamos a recibir el 100% de lo que nuestra música genera.

No obstante, ello es inevitable si queremos que nuestra música suene en todas partes, y en especial en grandes plataformas. Por ello, que nadie espere hacerse rico al principio, pues los ingresos van a ser mínimos. A cambio, nuestra popularidad puede crecer a raíz de estar presentes en este tipo de plataforma, y los ingresos ir aumentando a largo plazo.

4 – Entidades de Gestión:

En ciertas Agregadoras, encontramos la oferta de servicios de Gestión Colectiva. Se trata de una alternativa a las Entidades de Gestión, para recaudar por ti los derechos de autor que te correspondan. En cuanto a ello hay que hacer varias precisiones:

En primer lugar, la situación es diferente si el artista es también autor de la obra o sólo intérprete.

Si el artista no es autor de la obra, deberá asegurarse de obtener las licencias pertinentes de su autor o de la SGAE en el caso de España, y en todo caso no podrá contratar este tipo de servicio, ya que él sería únicamente titular de ciertos derechos conexos, concretamente los correspondientes a intérpretes y ejecutantes.

En caso de que el artista sí sea a su vez autor de la obra, podría entonces encomendar a la agregadora la gestión de sus derechos en lugar de encomendarlo a la SGAE.

En segundo lugar, debemos precisar, que dentro de los derechos de autor, así como en los derechos conexos, existen ciertos derechos denominados “de gestión colectiva obligatoria”, que no son susceptibles de ser cedidos a la Agregadora.

Estos derechos han de ser recaudados, según establece la normativa, por las Entidades de Gestión correspondientes.

En cuanto a autores musicales, estos derechos serían: La compensación equitativa por copia privada / La compensación por préstamo en centros de titularidad pública / La comunicación pública de obras audiovisuales en Salas de Cine / Alquiler de Obras Audiovisuales…

El resto serían de “gestión colectiva voluntaria” y por ende sí que podrían realizarse a través del servicio de la Agregadora. En cuanto a artistas, intérpretes y ejecutantes, los derechos de gestión colectiva obligatoria serían los siguientes: Copia privada / Puesta a disposición / Comunicación Pública.

Estos dos últimos se generan a partir de la mera cesión de cada uno de ellos por el artista, pero serán recaudados por la entidad correspondiente, que es AIE.

Por todo ello, es posible la convivencia entre entidades de gestión y Agregadoras en este campo, siempre que se respeten claramente los límites entre “gestión colectiva obligatoria” y “voluntaria”.

En conclusión:

Debemos tener en cuenta que la contratación de estos servicios se rige por las condiciones generales de contratación, con todo lo que ello implica. También es importante destacar la situación geográfica de las empresas y la dificultad añadida en cuestión de reclamaciones.

Tenemos que saber en qué consiste la cesión de derechos: qué derechos cedemos y a cambio de cuánto. Y hemos de saber hasta dónde pueden llegar con los servicios que nos ofrecen.

Conociendo esto, podremos elegir mejor con qué Agregadora lanzar nuestro álbum, sabremos qué esperar de ellas, y en definitiva, sabremos mejor lo que nos interesa.

 

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