Desde Legal & Music – Abogados Musicales, Despacho especialista en el sector audiovisual, queremos abordar el tema de la relación laboral especial de los artistas en espectáculos públicos.

Para ello, tenemos que acudir en primer lugar al Estatuto de los trabajadores aprobado por el Real Decreto Legislativo 2/2015. Dicho Estatuto, en concreto  su Artículo 1, establece que el mismo es de aplicación a aquellos trabajadores que voluntariamente presten sus servicios retribuidos por cuenta ajena y dentro del ámbito de organización y dirección de otra persona ya sea ésta física o jurídica.

Entonces ¿se aplica el Estatuto de los trabajadores a los artistas en caso de espectáculos públicos? Para responder a esta pregunta hay que fijarse en el Artículo 2 del mismo que dice que se considera como relación laboral de carácter especial, entre otras, la de los artistas en espectáculos públicos. De esta forma el Estatuto nos remite a otra regulación, en concreto el RD 1435/1985 que es el que regula dicha relación laboral especial.

El mencionado Real decreto, indica que la regulación que hace no es exhaustiva, sino que simplemente trata aquellos aspectos que son susceptibles de tratamiento unitario y deja a la negociación colectiva el desarrollo de los derechos  y deberes de las partes.

El Real Decreto nos explica qué es lo que hay que entender por relación laboral especial de los artistas, y es aquella que se da entre un organizador de espectáculos y quienes se dedican voluntariamente a la prestación de una actividad artística por cuenta y bajo la dirección y organización de aquel. Especifica además que incluye la ejecución de todas las actividades artísticas que se desarrollen directamente ante el  público o destinadas a la grabación para su difusión entre el público, quedando excluidas las actuaciones artísticas que se realicen en un ámbito privado. Tampoco se aplica este Real Decreto a la relación laboral del personal técnico y auxiliar que colabora en la producción de los espectáculos.

En cuanto al Contrato para los artistas en estos casos, indica el RD que deberá indicar como mínimo, quienes son las partes, que constituye el objeto del contrato, cual es la retribución acordada, así como su duración y en su caso el periodo de prueba que hubiera podido fijarse, el cual solo se puede establecer para los contratos cuya duración sea de más de 10 días y cuya duración no puede ser de más de:

  • 5 días si la duración del contrato no es de más de 2 meses.
  • 10 días si la duración del contrato no es de más de 6 meses.
  • 15 días en los demás casos.

El contrato deberá realizarse por escrito y por triplicado, quedándose cada una de las partes con un ejemplar y entregando el tercero al INEM.

El contrato puede ser:

  • De duración indefinida.
  • De duración determinada, pudiendo éste celebrarse para una o varias actuaciones, por tiempo cierto o por ejemplo también mientras una obra permanece en cartel. Este contrato es susceptible de prórrogas, siempre que no se incurra en fraude de ley.

La jornada laboral en este tipo de contratos comprende la prestación efectiva de la actividad artística ante el público, así como el tiempo que se encuentra bajo las órdenes de la empresa, es decir los ensayos o grabación de actuaciones, no siendo posible la realización de ensayos gratuitos.

En relación a los descansos y vacaciones, los artistas tiene como mínimo un día y medio de descanso semanal y que no debe coincidir con los días en los que se debe realizar la actividad artística ante el público. Este descanso se puede fraccionar, si no es posible su disfrute ininterrumpido, pero debe  garantizarse en todo caso un descanso mínimo de 24 horas seguidas. Es posible además que las partes puedan acordar su acumulación por periodos de hasta 4 semanas.

Los artistas tienen derecho además a unas vacaciones anuales retribuidas y tienen que tener una duración mínima de 30 días.

En cuanto a la resolución del contrato, si su duración ha sido de más de un año, el artista tiene derecho a percibir una indemnización, la cual se fijara en convenio colectivo o pacto individual. Si no se hubiera fijado, será de 7 días de salario por cada año de vigencia del contrato. Es necesario que se avise al artista de la extinción del contrato, ya que si se obvia dicho preaviso, se deberá abonar al artista el salario correspondiente a los días con los que debería haber sido preavisado. Dicho preaviso será de:

  • 10 días de antelación si el contrato ha durado más de 3 meses.
  • 15 días de antelación, si el contrato ha durado más de 6 meses.
  • 1 mes, si el contrato ha durado más de 1 año.

En último lugar nos gustaría hacer una mención especial para el caso de los artistas menores de edad. En el estatuto de los trabajadores se dice que se prohíbe el trabajo a los menores de 16 años.

Entonces ¿no pueden trabajar en espectáculos públicos lo menores de 16 años?  La respuesta viene dada tanto en el estatuto de los trabajadores, en el artículo 6.4 como en el RD 1435/1985 en su artículo 2, en los que se indica que la autoridad laboral puede autorizar excepcionalmente la participación de los menores de 16 años, siempre que dicha participación no suponga un peligro para su salud física ni para su formación profesional y humana.

Dicha autorización debe solicitarse por los representantes legales del menor, el cual debe dar su consentimiento si tiene suficiente juicio. La autorización debe hacerse contar por escrito, indicando la actuación para la que se concede.

Una vez que se da la autorización es el representante del menor, es decir, sus padres o el tutor, el que debe celebrar el contrato, junto con el consentimiento del menor si tiene suficiente juicio, así como también es al representante al que le corresponde ejercitar las acciones que se derivan de dicho contrato.

Si quieres que te echemos una mano en temas laborales o tienes cualquier duda, puedes contactar con nosotros aquí.

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