Desde Legal & Music – Abogados Musicales, Despacho especialista en el sector audiovisual, os traemos este interesante artículo sobre los Derechos de Autor y el Dominio Público.

Los derechos de autor son una serie de derechos de carácter personal y patrimonial, que le atribuyen al autor de una obra, como puede ser una canción (con o sin letra), la plena disposición de la misma, así como el derecho exclusivo de su explotación.

Esto supone que el autor puede explotar su obra de cualquier forma, especialmente en lo relativo a su reproducción, comunicación, distribución y transformación, impidiendo a los demás el poder realizar dichas actividades, a no ser que cuenten con su autorización y sin tener en cuenta en todo caso las excepciones que prevé la ley.

Mientras que el derecho de exigir el reconocimiento de la condición de autor, así como el de exigir que se respete la integridad de la obra (impidiendo su deformación, modificación o alteración) son irrenunciables, inalienables e imprescriptibles, los derechos de explotación sí que tienen una duración determinada, en concreto durarán toda la vida del autor y los 70 años posteriores a su muerte o declaración de fallecimiento (en el caso de autores fallecidos antes de 1987, serán 80 años).

Este plazo se cuenta desde el 1 de enero del año siguiente a aquel en que se produzca la muerte o la declaración de fallecimiento.

Muchos países han fijado este plazo de 70 años, por ejemplo Estados Unidos, Australia así como todos los estados miembros de la Unión Europea en virtud de la Directiva 93/98/CEE. En cambio en otros países como es el caso de India o Venezuela el plazo es inferior, de 60 años y en contra está el caso de Méjico que son 100 años.

Transcurrido el periodo mencionado y por tanto extinguidos los derechos de explotación, la obra pasa al dominio público.

Lo expuesto es la regla general, ya que en el caso de las obras anónimas, póstumas, en colaboración y publicadas el comienzo del cómputo del plazo varía.

En las obras anónimas el plazo empieza a contarse desde su divulgación lícita, a no ser que antes de cumplirse dicho plazo el autor fuera conocido en cuyo caso se aplicaría la regla general.

Si la obra no se ha divulgado lícitamente el plazo se cuenta desde la creación de la misma.

En el caso de obras en las que han colaborado varios autores, los derechos de explotación duran toda la vida de los coautores y los setenta años posteriores a la muerte o declaración del fallecimiento del último que sobreviva.

Además la ley indica, que para el caso de las composiciones musicales con letra, duran toda la vida del autor de la letra y del autor de la composición musical y los 70 años posteriores a la muerte o declaración de fallecimiento del último superviviente, siempre que sus contribuciones hubieran sido creadas para dicha composición musical con letra.

En el caso de las obras que se divulgan por partes o entregas que no son independientes, el plazo de protección comienza desde el momento en que se ha divulgado lícitamente, pero el plazo se computa por separado para cada elemento.

Una vez que la obra es de dominio público puede ser utilizada por cualquiera, sin necesidad de la autorización del autor y sin tener que pagar ningún tipo de remuneración al mismo, siempre que se respete su autoría y la integridad de la misma, pudiendo ser reproducida, distribuida, comunicada públicamente o ponerse a disposición en internet, así como transformarla, dando en este caso lugar a las obras derivadas, que son independientes de la obra principal, como es el caso de las revisiones, adaptaciones o arreglos musicales, de manera que el autor de dicha obra derivada gozará de los derechos de explotación exclusivos sobre la misma, independientemente de que la obra de la que deriva sea de dominio público.

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